Sensores IoT, Tebe

Sensor inalámbrico en la automatización

¿Pueden los sensores inalámbricos «disparar» o apagar los equipos? Conoce las diferencias y sus aplicaciones.

En TEBE, fabricantes de sensores inalámbricos, una pregunta habitual es si nuestros sensores pueden «activar» o apagar equipos en caso de alarma o detección de anomalías. 

Este artículo explica los aspectos más importantes de esta aplicación, compara los sensores cableados con los inalámbricos y analiza qué se necesita para que esta funcionalidad se haga realidad.

Diferencias entre los sensores con cable y los sensores inalámbricos

Los sensores cableados están conectados directamente a un controlador, que puede activar la «desconexión» o la parada de la máquina cuando se detecta una alarma. 

La conexión directa garantiza un tiempo de respuesta rápido y una gran fiabilidad, aspectos esenciales en aplicaciones críticas.

Sensores inalámbricos: flexibilidad y retos

Por su parte, los sensores inalámbricos se conectan a una pasarela, que envía los datos a la nube. A esos datos accede un sistema de supervisión, que puede enviar un comando para «desactivar» la máquina. 

Sin embargo, este proceso consta de varias etapas, lo que da lugar a un tiempo de respuesta más lento y una mayor probabilidad de fallos intermedios.

Comparación de rendimiento: con cable frente a inalámbrico

Ambas tecnologías miden variables como la vibración, pero la diferencia fundamental radica en el tiempo de respuesta y la fiabilidad del sistema.

  • Ejemplo de sensor con cable:

Un sensor cableado puede leer y enviar datos de vibración al controlador en cuestión de segundos y, dependiendo de la lógica implementada, en pocos segundos es posible detectar una alarma y detener la máquina.

  • Ejemplo de sensor inalámbrico:

Un sensor inalámbrico suele leer los datos a intervalos de unos minutos y enviarlos en paquetes a la nube a intervalos aún más largos. Considerar un tiempo de lectura de datos y reinicio del equipo de 20 minutos puede ser un valor bajo y adecuado para esta tecnología.

Aplicaciones y consideraciones prácticas

  • Cuándo utilizar sensores con cable

En situaciones en las que la protección de la máquina y la seguridad de las personas son fundamentales, los sensores cableados son la mejor opción por su rapidez y fiabilidad.

  • Cuándo utilizar sensores inalámbricos

En situaciones en las que el tiempo de respuesta no es tan crítico y el fallo se produce de forma gradual, los sensores inalámbricos pueden ser una alternativa viable. Además, la infraestructura necesaria para los sensores cableados puede resultar prohibitiva debido a los elevados costes, el tiempo de instalación o la falta de infraestructura existente. En estos casos, los sensores inalámbricos se convierten en la única opción viable, especialmente en aplicaciones con supervisión humana constante.

El futuro de los sensores inalámbricos

Los sensores inalámbricos son una tecnología relativamente nueva en aplicaciones industriales a gran escala. La evolución continua de la tecnología ha mejorado los indicadores de fiabilidad y el tiempo de respuesta. Al mismo tiempo, los profesionales del sector están cada vez más familiarizados con las características y limitaciones de estos sensores, lo que abre la puerta a nuevas pruebas y aplicaciones.

Aunque en el futuro se puedan utilizar sensores inalámbricos para «activar» equipos, es fundamental que todas las partes implicadas sean conscientes de los riesgos y las expectativas asociados a esta decisión. La concienciación y la comprensión de las limitaciones de la tecnología son esenciales para una implementación segura y eficaz.

Conclusión: ¿Cómo elegir la mejor tecnología?

La elección entre sensores cableados e inalámbricos debe basarse en las necesidades específicas de cada aplicación, teniendo en cuenta factores como:

  • Tiempo de respuesta
  • Fiabilidad
  • Viabilidad de la implementación

Mientras que los sensores cableados ofrecen mayor rapidez y fiabilidad, los sensores inalámbricos aportan flexibilidad y facilidad de instalación, por lo que constituyen una opción viable en entornos menos críticos. La continua evolución de la tecnología inalámbrica promete ampliar sus aplicaciones, pero es fundamental que los usuarios estén bien informados sobre sus capacidades y limitaciones.